“Tranquila, abuela; mola estar muerta."
Nueva vuelta de tuerca al subgénero momias; en esta ocasión, de la mano de Lee Cronin, director y guionista de cintas de terror como “Posesión Infernal: El Despertar” (2023).
El cineasta irlandés nos presenta un guion mezcla entre el fenómeno momia y las clásicas películas de posesiones demoníacas. Ambientado entre El Cairo, lugar donde se inicia la historia, y Albuquerque, donde se desarrolla, el largometraje de dos horas y cuarto de duración nos va atrapando lentamente gracias al buen trabajo en equipo de su creador, de unos personajes bien elegidos, una adecuada banda sonora y unas escenas de horror correctamente filmadas.
El reparto no está plagado de estrellas, pero sin duda saben lo que se hace. El único rostro someramente familiar es el del joven patriarca de la familia, interpretado por Jack Reynor, a quien vimos en otra cinta de miedo en 2019 que sorprendió a crítica y público; “Midsommar”. Digno de mención es el trabajo interpretativo de la niña poseída, encarnada por la debutante Natalie Grace, de quien no se conocen origen, edad ni apenas datos en toda la Red.
El filme es aterrador y repulsivo a partes iguales; con unos buenos efectos sonoros que, a pesar de los molestos aumentos de volumen en los momentos álgidos, impregnan cada escena de inquietud y desasosiego. Las localizaciones elegidas han sido Irlanda, que hace las veces de Nuevo Méjico, y Almería, convertida en la capital egipcia.
Raúl Cabral.
Puntuación personal: 6,5

No hay comentarios:
Publicar un comentario