“Toda la ‘familia’ puede volver a estar unida...”
El productor Sam Raimi deja los mandos de su franquicia de posesiones demoníacas por excelencia en manos del cineasta francés responsable de la reciente “Vermin: La Plaga”, quien también firma el guion.
La sexta entrega de la saga (incluidos los reinicios) no defraudará a los aficionados al género, presentándonos una historia de terror gore que se mezcla con un intenso drama familiar, sufridos ambos por sus componentes.
El director logra entrelazar de manera formidable los demonios internos de los personajes con los demonios auténticos, conforme avanza la trama.
Sangre, violencia, tensión y adrenalina inundan la pantalla durante sus 110 minutos de metraje.
En el reparto, rostros poco conocidos, aunque con experiencia en el drama cinematográfico. Destaca la atractiva actriz neozelandesa Luciane Buchanan, vista poco ha en las series "El Gran Guerrero” y "El Agente Nocturno”. Bruce Campbell, actor fetiche de Sam Raimi y protagonista de las primeras entregas de "Posesión Infernal", solo hace labores de productor ejecutivo, como ya hizo en la película de 2023.
Rodada en Nueva Zelanda, merece la pena disfrutar de las dos escenas poscréditos que pocos verán al marchar de la sala sin atender a los títulos de créditos. Una de ellas, justo después de terminar dichos créditos, y que dejan claro que la aventura de terror de Raimi, iniciada con su mediometraje de 1978, volverá con más sangre.
Raúl Cabral.
Puntuación personal: 6,5


















