“Cuando uses un arma, que no decida el miedo.”
Tras varios intentos con películas de acción series B, el exsaltador olímpico inglés Jason Statham estrena una cinta de cierto nivel, facturada de manera seria y hasta podríamos calificar como sobria.
Statham, quien también participa en la producción de este largometraje de algo más de 100 minutos, vuelve a prestar labores de protección -ya lo hizo en “El Protector” (2013) y en “Beekeeper: El Protector” (2024), entre otras-, pero esta vez, el director de “Greenland: El Último Refugio” ha sabido colocar las cosas en su sitio, ofreciéndonos un producto de calidad, a pesar de tratarse de un filme de acción con un guion poco complejo.
Aunque estamos ante una producción estadounidense, el reparto es casi por completo europeo. Principalmente británico. En el rol del villano aparece el veterano actor Bill Nighy, quien lo mismo te saca una enorme sonrisa en comedias como “Love Actually”, como presta sus rasgos al vampiro malo de “Underworld”. Por su parte, la joven que encarnara recientemente a Whitney Houston -Naomi Ackie- interpreta el papel de un mando del MI6.
Huidas, persecuciones, tiros, escenas de lucha bien coreografiadas y mucho dramatismo en esta entretenida película de acción filmada entre Reino Unido e Irlanda, con algunos planos de una de las ciudades más hermosas de nuestra tierra, la malagueña ciudad de Ronda.
Raúl Cabral.
Puntuación personal: 6,5

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